Cuando se inicia el proceso de madre, dependiendo de la madre está el elegir si avanzar con dolor o bajo los síntomas de la anestesia. Sin embargo, existen historias de partos sin epidural, por lo que es totalmente posible.

Hay que recordar que cada parto depende de la madre y ninguno es igual, todos tienen experiencias permanentes. Por lo que preguntarle a madres ya experimentadas normalmente no sirven de mucho, sólo te llenarán de nervios y/o estrés.

partos sin epidural

Razones para un parto sin epidural

No siempre es una buena opción elegir un parto con epidural. Si tu cuerpo tiene alguna malformación o daño en la zona epidural, no puedes colocarte la inyección por lo que debes pasar el parto sin anestesia. Incluso en algunos casos puede causar alergia a la madre como también al bebé.

Si la madre entró a la labor de parto, es imposible ponerle la epidural. Lo máximo de espera para colocar esta inyección puede ser hasta los ocho centímetros de dilatación.

Existen situaciones donde la epidural ha tenido el efecto de una anestesia general durmiendo también a la madre, lo cual afecta a la labor de parto y podría afectar la salud del bebé. También si la madre presenta problemas con la coagulación sanguínea, no es recomendado usar la epidural.

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Técnicas para un parto sin epidural

Estas técnicas te pueden servir a la hora de querer realizar el parto sin epidural:

  • Los patrones de respiración son muy importante para la labor de parto. Cuanto más dilatación tenga, más corta debe ser estas.
  • Los masajes en la zona lumbar pueden ayudar a relajar la pelvis. Disminuyen el malestar causado por la presión del bebé.
  • Debe estar relajada, evite estresarse en exceso para evitar complicaciones en el parto. Aunque usted no lo crea, el proceso de parto es difícil, pero puede resultar sin dolor dependiendo de la madre.

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Algunas historias de parto sin Epidural

Existen algunas madres quienes realizaron el parto sin epidural, conoce aquí algunas historias de ellas:

  • Vanessa Piñeiro: “Pasé por una experiencia traumática, por lo que me prometí a mi misma tener un parto apropiado cuando volviera a ser madre. Cuando llegó el momento, me dijeron que el parto sin epidural para mí estaba betado debido a mi diabetes gestacional. Fue una madrugada del martes cuando tuve una patadas raras, tuve que levantarme a la media hora. Todo pasó tan rápido que no tuve tiempo de pensar como era el dolor.  Al cabo de unas 4 horas ya mi niña estaba en brazos”.
  • Lorena Pérez: “Mi experiencia en el parto fue algo realmente gracioso. El día anterior al nacimiento de mi niña me comentaron en el hospital que estaba iniciando el proceso de dilatación, pero no tenía dolor. Por lo que decidí volver a mi casa para terminar de empacar las cosas con calma. Al día siguiente acompañé a mi madre a terminar de comprar las cosas que faltaba para el parto. Al regresar al hospital me acostaron y me acomodé por el dolor de espalda que tenía… ¡Y la cabeza salió! No tenía ningún dolor ni molestia, solo sentí como algo bajó bruscamente y cuando me asomé era la bebé”.