Uno de los temores más grandes los padres e cuando aparecen prominencias o bultos en el cuerpo de nuestros hijos. En esta ocasión se hablara de aquellas que se presentan en las rodillas, el quiste de Baker.

Quiste de Baker

Si quieres conocer un poco más acerca de este peculiar desarrollo en la rodilla, sigue leyendo este apartado. Además encuentra las causas y el tratamiento de primera linea para esta entidad.

¿Qué es el quiste de Baker?

Consiste en un quiste de líquido que causa una prominencia y sensación de tirantez detrás de la rodilla. El dolor empeora cuando se flexiona o extiende totalmente la rodilla.

Generalmente, el quiste de Baker, es el resultado de un problema en la articular en la rodilla. Como en el caso de la artritis o la rotura del cartílago. En ambos trastornos pueden hacer que la rodilla produzca un exceso de líquido, que finaliza con la formación de un quiste.

Sintomatología

Los síntomas fundamentales inician desde una inflamación dolorosa o cursar sin dolor alguno. Si se ha formado un quiste grande, éste puede llegar a causar molestia o rigidez, dificultad para flexionar la rodilla. Además puede comprimir venas o nervios, originando una sintomatología más intensa.

Quiste de Baker

En algunas ocasiones el quiste se puede romper causando dolor, inflamación y un hematoma en la parte posterior de la rodilla. Es importante saber además si el dolor inflamación es causada por el quiste o coágulo.

Diagnostico del quiste de baker

Por lo general suelen descubrirse accidentalmente por los padres, por ejemplo luego de una contusión en la rodilla del niño. Esto debido a que por sí mismo, el quiste no es doloroso, ni afecta la movilidad de la rodilla.

La mejor manera de observarlo es con el niño boca abajo y la rodilla estirada, notándose en la porción más interna de la fosa poplítea. En donde se observara una prominencia que no aparece en el lado sano.

Quiste de Baker

En general, la exploración física suele ser suficiente para diagnosticar el quiste de Baker. Aunque en caso de que este sea de gran tamaño, provoque dolor o crezca rápidamente, debe estudiarse con imagenología.

Es recomendado realizar una ecografía, que confirme el diagnóstico, para que igualmente mide el tamaño del quiste. En algunos casos puede estar indicado la realización de una resonancia magnética, para descartar otras afecciones.

Tratamiento

Aproximadamente el 80% de los quistes desaparecen en curso de 2 a 3 años. En el caso de que la masa crezca exuberantemente, limite la actividad o que provoque dolor, la indicación quirúrgica no tiene discusión.