Existen distintos problemas de salud que las mujeres pueden sufrir en el útero y para solucionarlos se realiza el denominado legrado uterino.

Necesitan someterse a esta operación sencilla aquellas mujeres que tienen más de 40 años, ya que una de las principales causas para necesitar de un legrado uterino tiene relación con la menopausia.

Pero también se realiza en otros casos, sobre todo cuando hay irregularidades durante los ciclos menstruales o en las relaciones sexuales, entre otros.

legrado

es una operación quirúrgica sencilla

¿Qué es un legrado?

Se trata de un proceso quirúrgico sencillo. El mismo consiste en un raspado de las paredes del interior del útero.

El legrado se practica cuando hay:

  • Sangrado menstrual anormal
  • Una infección uterina
  • Una sospecha de cáncer de útero
  • Un sangrado abundante o sangrado entre los períodos
  • Pólipos o pequeños crecimientos que sobresalen de la membrana mucosa del útero
  • Aborto incompleto es decir que hubo un aborto espontáneo
  • Aborto quirúrgico
  • Sangrado abundante después del parto
  • Infertilidad femenina

¿Cómo se realiza?

Debe realizarse en el interior de un quirófano y en la mayoría de los casos se requerirá anestesia general. El legrado consta de dos partes: la dilatación y el curetaje.

legrado

Consiste en un raspado de las paredes del interior del útero

Para el procedimiento, el ginecólogo dilata el cuello de la matriz comienza el curetaje: mediante la legra, el cirujano elimina el contenido uterino o los restos abortivos que puedan causar hemorragias.

También hay casos en los que se extrae parte del endometrio para examinarlo ante la aparición de un posible cáncer uterino.

Aunque suena complicado es procedimiento se realiza con rapidez y no suele durar más de unos 15 minutos en total.

¿Presenta riesgos el legrado uterino?

A pesar de ser una intervención quirúrgica sencilla, debido a que se hace en una zona muy sensible puede haber algunas complicaciones. Pueden ocasionarse punciones en el útero, cicatrizaciones del revestimiento uterino o el desgarro o ruptura del cuello uterino, aunque estos son poco frecuentes.

Otros de los riesgos son las infecciones que se pueden causar en la zona del útero debido a que se utiliza instrumental durante la intervención, o por desplazamiento de los propios microorganismos de la vagina.

En caso de que esto ocurra a la paciente se le suministrarán antibióticos para evitar cualquier tipo de infecciones que puedan presentarse en el momento o para futuras.

También existe el riesgo de efectos psicológicos, que suelen darse en el caso de abortos, y que pueden llevar a la paciente a una depresión u otros problemas psicológicos.