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Embarazo

Beneficios de tomar probióticos durante el embarazo

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Son muchos los beneficios de tomar probióticos durante el embarazo, tanto para el bebé como para la madre. El embarazo es una etapa en la que la mujer necesita estar más fuerte que nunca. La absorción de los nutrientes ha de ser lo más eficiente posible y en este proceso desempeñan un papel crucial las bacterias digestivas.

Incluir alimentos probióticos en la alimentación beneficia al equilibrio entre nuestros huéspedes bacterianos, que a su vez cuidan de la salud de la madre y del niño.

Los probióticos son microorganismos similares a los que viven de forma natural en nuestro intestino. La mayor parte son bacterias, aunque también podemos encontrar levaduras.

Las bacterias del género Lactobacillus, las bidifobacterias y las levaduras Saccharomyces son los probióticos más usados en los alimentos y suplementos.

Consumir estos microorganismos de forma regular ayuda a mantener un equilibrio positivo en la flora intestinal y mejora la asimilación de los minerales y vitaminas que los alimentos proporcionan en un periodo en que las necesidades de algunos nutrientes aumentan hasta un 50%.

Índice

  1. Tomar probióticos en el embarazo aumenta las defensas
  2. Beneficios para la madre y para el bebé

Tomar probióticos en el embarazo aumenta las defensas

Tomar probióticos durante el embarazo también afina el funcionamiento del sistema inmunitario.

Si está en forma, la futura madre tendrá menos complicaciones en la gestación e, incluso, en el parto. El bebé heredará las defensas y gozará de un gran apoyo para su salud.

Los probióticos actúan favoreciendo a las bacterias beneficiosas que además controlan a las patógenas. También aumentan la eficacia de las células inmunitarias en su lucha contra bacterias y virus dañinos. ¡No hay mejores compañeros para una madre en su aventura que los probióticos!

Podemos encontrar probióticos en alimentos vegetales que han pasado por un proceso de fermentación: el miso, la ciruela, el yogur de soja y las verduras encurtidas con sal como el chucrut o el kimchi. Para asegurarte de que contienen bacterias vivas los puedes hacer en casa.

Los probióticos mejoran la absorción de minerales como el hierro, el calcio y el zinc. Además, favorecen que las bacterias intestinales conviertan la fibra de los alimentos en ácidos grasos de cadena corta que son anticancerígenos y beneficiosos para la salud en general.

Beneficios para la madre y para el bebé

Muchas embarazadas sufren alteraciones del ritmo digestivo. El estreñimiento es muy frecuente y las diarreas también. Los probióticos están indicados en ambos casos ya que regulan el funcionamiento digestivo. Aumentar la ingesta de hortalizas, tanto crudas como cocidas, también es de gran ayuda.

Según el Natural Medicine Journal y el Journal of Maternal-Fetal & Neonatal Medicine, el consumo de probióticos disminuye el riesgo de padecer diabetes gestacional y preeclampsia, un trastorno que puede poner en peligro la vida de la madre y la del niño.

También hay beneficios para el niño. Según el American Journal of Clinical Nutrition, los probióticos previenen la dermatitis atópica, eccema. Reducen las infecciones de las vías respiratorias y las dolencias gastrointestinales. Pero no son una garantía absoluta contra estas condiciones.

Para cuidar la flora de la madre y del niño, los antibióticos deben evitarse si no son absolutamente necesarios, tanto en la futura madre como en los primeros meses de vida del niño. Esto se debe a los cambios en la flora, que pueden contribuir al asma, la enfermedad celíaca y la obesidad.

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